Para pensar…

jbkyQuiero compartir estrategias que me comentaron algunos papás para que sus hijos dejen el chupete y la mamadera: “La tiré a la basura”, “Le puse cosas negras al chupete y le dije que se lo comen las cucarachas”, “Se lo llevaron los bichos”, “Se lo regalamos al primito que es bebé”, “Es caca, no lo podes usar más”, ”Se perdió”, “lo guardamos para el hermanito”.

¿Qué piensan de esto?, ¿Qué probaron ustedes?, ¿Cómo les resultó?

 

Hay que tener muy en cuenta que la idea no es “forzarlos” o «sacárselos» sino ayudarlos a que  puedan dejarlo/a o  despedirse de él/ella.

Observemos a los chicos :

Los chicos nos van a ir guiando, observemos  si nuestro hijo aún está muy aferrado al chupete, si a veces pide el vaso para tomar agua, si ya come solo, si se pone el chupete cuando tiene miedo, sueño  o está aburrido, etc.

Hay bebés que no agarran el chupete o la mamadera, otros que lo dejan solos, otros que lo van dejando de a poco y otros a los que les cuesta mucho dejarlo. Hay chicos que primero lo dejan de día ya que es más fácil porque están entretenidos con juegos y otras actividades y a la noche lo piden y necesitan un tiempito más a la noche.

Dejar el chupete y la mamadera puede implicar separarse de algo que los chicos quieren mucho, de algo que los acompaña y que le genera mucho placer. El chupetear es una actividad imprescindible para el desarrollo psíquico de los bebes en los primeros tiempos de la vida.

Tengamos en cuenta que dejar el chupete y la mamadera muchas veces implica  un proceso y hay que acompañarlo desde el amor y el respeto por los tiempos y necesidades de los chicos.

También es importante tener en cuenta que dejar el chupete permite pasar a una nueva etapa, el desarrollo del lenguaje, poder comunicarse de otra manera,  hablar y hacerse entender por medio de las palabras.

 

Algunas recomendaciones

  • No lo/la hagamos desaparecer de un día para el otro, ni de manera forzada o violenta.
  • Hay que ir haciendo una despedida gradual por ejemplo en un primer momento podemos invitarlos a que dejen   la mamadera y el chupete de día y seguir usándolos a la hora de dormir. En otras ocasiones podemos decirles «No entiendo lo que me queres decir porque tenes el chupete en la boca, ¿ lo guardamos un ratito así podes hablar y decirme lo que necesitas?».
  • No desvaloricemos ni critiquemos a los chicos con frases del tipo «pareces un bebé», «sos un tonto, todavía con la mamadera», etc.
  • No es recomendable asignarles cualidades negativas del tipo “es feo”, «es caca»  o «no sirve más», recordemos que son objetos muy querido por los chicos.
  • Hay que darles tiempo y acompañarlos en el proceso de manera afectuosa y comprensiva.
  • Recordemos que no son objetos que hay que «sacarles» a los chicos sino  acompañarlos a dejarlos.

En un artículo de Eva Giberti que escribió en «Página 12» en una publicación llamada «Escuela Para Padres», leí una sugerencia que me pareció interesante sobre cómo ayudar al bebe a separarse de la mamadera o el chupete:

“Ahora que sos grande y tenes dientes y podes morder y masticar… a ver tocate los dientitos. Ahora que podes caminar, subirte a la sillas porque tenes piernas fuertes… ¡Mira que fuertes que son!… Entonces ya no necesitas la mamadera que usaste cuando eras chiquito, la mamadera te ayudó a crecer, vamos a darle las gracias a la mamadera y a decirle adiós. ¡Gracias querida mamadera porque me ayudaste a crecer! Ahora te digo adiós… vamos a guardarla en una cajita y se queda con nosotros, durmiendo.”

Ojo, no es magia, no crean que en todos los casos, al decir esto una vez, el nene dirá muy tranquilo «chau» y listo, seguramente a la noche volverá a pedirlo o al día siguiente querrá «despertarlo». Hay que dar tiempo y acompañar el proceso afectuosamente. Los invito a dejar volar la imaginación y pensar nuevas estrategias…

Me gustaría que compartan conmigo sus experiencias con respecto a este tema, qué ideas se les ocurren, recuerdos de cuando ustedes lo dejaron, etc. Por ejemplo me acuerdo que cuando yo era chica había un programa de Carlitos Balá donde los chicos enviaban su chupete y se ponía en «El Chupetometro” ¿se acuerdan…?

Cuando consultar

Si nuestro hijo no puede dejar el chupete o el dedo y lo vemos absorto en el chupeteo, actitud que lo lleva a apartarse del mundo, del vínculo con los otros o del juego es conveniente consultar (lo mismo vale para la mamadera).

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Lic.  M. Paula Gerardi

Psicóloga especialista en infancia, acompañamiento en el embarazo, el posparto y la crianza . Orientación a padres.

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